Coches desconocidos VI: 1967 Mazda Cosmo

Si hay algo que me apasiona es escribir a cerca de coches especiales, y sí, una vez más tengo el honor de poder hablar un poco sobre un selecto miembro más de dicha estirpe, el Mazda Cosmo.

Si su nombre no te suena, deberías continuar leyendo y descubrir que tiene de especial dicho Mazda. El Cosmo, fue un deportivo japonés producido por Mazda Motor Corporation (マツダ Matsuda) que comenzó a comercializarse en el año 1968 hasta 1995.

Coches desconocidos VI: 1967 Mazda Cosmo

Si bien dicho apellido tenía 4 variantes diferentes, hoy vamos a profundizar en el papá de todos, la serie L10A / L10B  de 1967 y 1972 respectivamente.

La estética de este pequeño deportivo aúna las dos mejores características que podríamos juntar, diseño clásico y japonés. Así es, los automóviles nipones siempre han gozado de esa personalidad tan moldeada que tanto nos llama la atención al resto del mundo, y es que a día de hoy aún siguen haciendo coches únicos, pero en la década de los 60, consiguieron crear verdaderas maravillas como nuestro protagonista de hoy, o el codiciado Toyota 2000 GT.

El Mazda Cosmo, se nombró como 110S en los mercados externos. El nombre comercial de Japón, al parecer, está directamente relacionado  con  la carrera al espacio de principios de los sesenta.  Dicho esto, un nombre que evocase algo “cósmico” era apuesta segura

El nombre comercial de Japón, al parecer, está directamente relacionado  con  la carrera al espacio de principios de los sesenta.  Dicho esto, un nombre que evocase algo “cósmico” era apuesta segura.

Muchos aficionados conocen el famoso modelo RX-8 y se hacen eco de lo tremendamente innovador que ha sido, pero no todos saben bien de donde proviene.

Vas bien encaminado con dicha pista, el Mazda Cosmo, fue el primer coche en equipar un motor Wankel, el famoso motor rotativo empleado por Mazda, y a día de hoy, ya han pasado más de 50 años desde su fabricación en serie en la ciudad Japonesa de Hiroshima.

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A partir de aquí, fue a principios de la década de los 60 cuando Mazda obtuvo la licencia para desarrollar importantes mejoras y perfeccionamientos sobre dicha idea.

El motor Wankel es un diseño de motor a explosión sin cilindros que utiliza rotores en vez de los pistones tradicionales, y que fue ideado por un ingeniero alemán, el Doctor Felix Wankel, quien paradójicamente nunca fue capaz de conseguir la licencia de conducción por culpa de su miopía. Wankel desarrolló su motor rotativo en 1924 y obtuvo la patente en 1929.

Regresando al modelo que nos ocupa, La Serie I (L10A) del Cosmo comenzó su producción en 1967 y equipaba un motor de dos rotores (0810) con 982 cc de cilindrada, capaces de desarrollar 110 CV de potencia, lo que dio como resultado el comentado nombre para los modelos de exportación. Además, contaba con una transmisión manual de cuatro velocidades, ruedas de 14 pulgadas  y sobre la báscula, tan solo declaraba 940 kg.

El  Serie II ( L10B) se introdujo en julio de 1968. Tenía un motor más potente de 128 CV (0813), ruedas de 15 pulgadas y una transmisión manual de 5 velocidades. Dicha versión era ligeramente más cara y poseía unos muy insignificantes cambios estéticos frente a la serie I. Era capaz de alcannzar los 193 kilómetros/hora.

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Los motores Wankel, se desarrollaron en conjunto al apoyo económico de la empresa alemana NSU Motorenwerke, y el ingenioso motor del Cosmo se equipó también en el modelo Ro 80, de NSU.

Pero, ¿Cómo llego a producción?

En 1963 se fabricaron 2 unidades prototipo para mostrarlas al gran público en el Salón de Tokio de octubre de 1963. Otra unidad fue fabricada para el salón en 1964, y en enero de 1965, 80 unidades fueron distribuidas por Japón como coches de prueba, modelos pre-producción para verificar su fiabilidad y resistencia.

Gracias a su éxito, 343 unidades fueron fabricadas de la serie I de Mayo de 1967 a julio de 1968, mientras que de Julio de 1968 a septiembre de 1972 se ensamblaron entre 833 unidades y 1519 de la serie II.  

Juntando estas cifras y si mi calculadora no falla, esto haría un total de entre 1.200- 1900 unidades fabricadas.

Si bien a través de mis investigaciones es muy complicado determinar una cifra exacta, de lo que no hay duda es del valor automovilístico y la escasez del pionero en la materia. Además, en el Japón de aquella época se beneficiaron (como a día de hoy con los denominados Key Car), de un agradable descuento en sus impuestos gracias a su revolucionario motor.

El pequeño biplaza también hizo su demostración de poder y fiabilidad en la llamada carrera 84 horas de Nürburgring del 20/8/1968 al 24/8/1968, quedando en 4º posición a los mandos de los pilotos Leon Dernier , Yves Deprez y Jean-Pierre Ackermans. Así fue, demostró fiabilidad y eso repercutió en una imagen muy reforzada para la compañía.

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Sin duda, la figura del Mazda es la viva representación del mayor deseo para un amante de los automóviles Japoneses

Si has leído hasta aquí estás de enhorabuena ya que puedes considerarte un fan con nota de la automoción japonesa con algunas décadas a su espalda. Tradición, innovación, tecnología y personalidad son algunas de las características que llevan demostrando incansablemente durante su historia automotriz.

Actualmente, un modelo como nuestro 110S está realmente codiciado y como con muchos otros ejemplos, su precio deja muy atrás los 4,390 dólares (1,48 millones de yenes) de aquella época.

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Hoy en día son diversos los modelos que encontramos que con el tiempo fueron adoptando dicha tecnología dentro de la marca, pero, desgraciadamente, nunca llegó a generalizarse. Deseando estoy de que Mazda nos sorprenda, nos sorprenda literalmente y es que estoy convencido que al margen de las cuentas y los números de la empresa, sería perfectamente capaz de hacerlo.

Y hasta aquí la historia (resumida) de este carismático coche, un pequeñísimo homenaje y la humilde intención de reflotar su existencia desde nuestro pequeño rincón de internet.

Por: Pablo Román