Repasando historia nacional: Motos Sanglas

Hora de estudiar un poquito, y recordar algunas marcas desenterrando su historia que, en este caso, proviene de nuestro país. En España, nunca lo han tenido fácil los fabricantes de motocicletas y automóviles, y eso es algo que tenemos bien claro los aficionados. Bien, ahora imagínate intentarlo hace más de 70 años. Como otras marcas, quizá más conocidas de nuestro mercado de las que ya hablaremos (Bultaco, Montesa, Ossa…) las motos Sanglas intentaron hacerse un hueco para ofrecer un producto nacional de calidad, y hoy es hora de hablar un poquito de su historia.

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Las motos Sanglas comenzaron a fabricarse en 1942 en Barcelona, España. Tres años después del final de la Guerra Civil Española, el país se encontraba en la más que repetida situación de reconstrucción y prosperidad económica, y es en ese momento cuando los hermanos Javier y Martín Sanglas, estudiantes de ingeniería, se propusieron construir motocicletas fiables, y de gran calidad para suministrar a los organismos oficiales y al público en general como alternativa al reinado de BMW o DKW, pero también como fuente de inspiración.

En 1948, la empresa Sanglas había alcanzado las 200 unidades fabricadas, 100 personas empleadas  y una fábrica de producción de 12.000 metros cuadrados aproximados.

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En octubre de 1952 se lanzó el primer modelo de 500 cc, y ya en  1958 su producción ascendió a 500 unidades anuales, lo que obliga a trasladarse a una fábrica más moderna situada en Hospitalet de Llobregat. Fue a finales de esta época, cuando el sector de las dos ruedas se vio afectado por el auge del automóvil en España. De este modo, Sanglas lanzó una motocicleta más económica y de menor cilindrada, la Sanglas Cromática, con de 295 cc y 13 CV.

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Ya en 1967, Sanglas lanzó la marca Rovena con motores Hispano Villiers bicilíndricos a dos tiempos y cilindrada media, los cuales en su mejor momento lograron alcanzar los 60.000 motores anuales fabricados.

Sólo unos cuantos afortunados poseían una Sanglas de manera particular, ya que la mayoría de las ventas de la marca se destinaban a los servicios oficiales como Guardia Civil o Policía Nacional y ejércitos. Muchos propietarios particulares habrían adquirido sus motos procedentes del mercado de ocasión al ser retiradas dichas unidades de servicio.

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En 1970, los hermanos Sanglas desarrollaron un concepto revolucionario, concebido como una motocicleta de 49cc plegable con tan solo 28 Kg de peso. Tras falta de financiación, se cesó el proyecto y dió paso a la nueva era y última de la marca, el desarrollo de la 500S, un modelo de mayor potencia demandado por el público.

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En 1977, se lanzó la 500 S2, modelo por el cual Sanglas logra un acuerdo con el mega fabricante nipón Yamaha. En 1979 Sanglas vendió 3.000 motos con motor de origen Yamaha retocando su estética y algunos elementos, pero el precio de su supuesta aliada la Yamaha SR 500 no deja que consiga el nivel de ventas esperado.

En 1979 se presentó la versión de cinco velocidades (500 S2 V5), pero no fue suficiente para rentabilizar la inversión que Prodinsa le había proporcionado y se decidió vender la empresa a Banesto. En 1981 se constituye SEMSA con Yamaha en otro ejemplo más de la venta de nuestro capital y producto nacional a manos de mercados extranjeros. Yamaha, vio en Hospitalet la posibilidad de arrasar nuestro mercado, siendo el fin de Sanglas, y hasta día de hoy.

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Así, en resumidas cuentas podría contarse de manera breve su periodo de fabricación de 1942 a 1981. No quisiera pasar por alto algunos modelos de la marca que merecen ser mencionados y recordados desde este minúsculo sitio de internet. Allá vamos.

Sanglas 350 de 1945

Sanglas 350 de 1945

Rovena Sport  250cc de 1963

Rovena Sport, 250cc, de 1963Sanglas 400 F de 1976

sanglas 400Aún es posible ver ofertas más que apetecibles en nuestro mercado de ocasión, auténticas unidades de colección listas para salir a hacer kilómetros. ¿Algún Sanglista en la sala?

Por: Pablo Román