Coches desconocidos III: David Brown Speedback GT

A veces la industria automotriz, esa industria tan asumida en grandes grupos y grandes guerras de mercado con coches que carecen de alma, nos da un respiro y de ella emergen pequeños fabricantes artesanales que intentan compensar la situación y ofrecer a los más apasionados (y adinerados) un ratito de gloria.

Hoy recuerdo un coche, que fue portada de los medios de comunicación mas importantes del mundo del motor on line de nuestro país hace un par de años, pero que poco más hemos sabido de el, y es que la gran mayoría de personas amantes del motor es probable que sepan decir poco sobre este clásico moderno, el David Brown Speedback GT.

David Brown Speedback GT

A diferencia de otros coches que ya han pasado por la sección, este carece de historia, raizes y un glorioso pasado, cosa que a primeras deja peor sabor de boca que un modelo que si goze de ese estatus, pero vamos a pasar a analizarlo para entenderle y juzgarlo mejor.

Todo comienza en el año 2014, cuando el señor David Brown lanza su primer coche a cargo de su empresa con sede en Coventry, Inglaterra.

David Brown Speedback GT

Empresario e hijo de empresarios de nacimiento, David Brown cuenta con diversos negocios independientes a su empresa automotriz, como una empresa de piedras de lujo, discotecas, bares, concesionarios… por lo que estamos ante un empresario en toda regla metido de lleno en el mundo de la industria de la automoción.

Al parecer David Brown asegura que con las técnicas de desarrollo y producción masivo de automóviles se ha perdido encanto, algo que acabo de comentar mas arriba, por lo que no puedo estar más de acuerdo, pero, ¿que ha hecho el para remediarlo?

En primavera de 2014 el SpeedBack GT vio la luz en Londres por primera vez, desvelando sus líneas en la carrocería de aluminio hecha a mano que viste orgulloso.

David Brown Speedback GT

Tratando de convinar líneas clásicas con todas las ventajas y tecnologías modernas, monta un motor V8 de 510 CV Jaguar capaz de hacer el 0-100 km/h en 4,8 segundos.

Su carrocería está montada sobre el chasis del Jaguar XK R a base de unas leves modificaciones, y no, no voy a seguir sin hacer la pregunta que queréis que haga.

¿Es un Aston Martin DB5 o estoy alucinando? El Aston Martin DB5 que conducía James Bond es, para mí, uno de los coches más espectaculares construidos jamás, y su absoluto parecido hace que el producto se empañe y pierda gracia sobre una idea tan buena, ¿es acaso una coincidencia debido a su inspiración o una re interpretación del modelo? En cualquier caso bajo mi punto de vista es un coche bonito y elegante, pero no deja de ser agri dulce para mi por lo comentado anteriormente.

David Brown Speedback GT

En la imagen, el citado Aston Martin DB5.

El exJefe de Diseño en Jaguar-Land Rover Alan Mobberley esta implicado en el proyecto de diseño, y aseguró que se había inspirado en modelos de Maserati, Ferrari o Lamborghini. Como bien se lee en otros rincones de internet, esa inspiración se debió quedar por el camino o tal vez en los tapones de las válvulas.

El precio de esta maravilla artesanal es de aproximadamente 600.000 euros, para un coche del que teóricamente se quería fabricar 50 unidades al año. ¿Estarán cumpliendo sus objetivos?

David Brown Speedback GT

Los materiales son de alta calidad con todo detalle a los detalles, y la manejabilidad y seguridad de un coche moderno hacen presencia al conducirlo, pero siempre luciendo este aire retro ingles que tanto me gusta allá por donde pase. Unas bonitas llantas multiradio asoman por sus ruedas.

Da gusto seguir descubriendo nuevos fabricantes y proyectos, y tengo muchas ganas de seguir viendo coches de esta empresa sin ser devorados por las marcas más exclusivas del sector, aunque a poder pedir sería fantástico la creación de un modelo autónomo y completamente propio en diseño y carácter, algo que contando con un buen reputado diseñador con ganas de crecimiento y nuevos retos, puede ser una buena pieza de colección…

Pero, ¿Qué pasará realmente con el coche y la empresa, se extinguirá o veremos algún día un presente positivo?

Por: Pablo Román