[Prueba] BMW R Nine T. ¡Toma de contacto!

Hace un par de semanas tuve la ocasión de probar una moto que me tiene enamorado desde la fecha de su lanzamiento, el año pasado, y a la que acudí a su presentación.
Hablo de la BMW R Nine T, una moto Roadster, con el motor bicilíndrico bóxer de BMW de su anterior generación GS, 1200cc, 110 cv/120 Nm y 222 kg (lista para rodar)
Ya que no pude hacer una prueba extensa, meditando en cada detalle, con amplio reportaje fotográfico, y como a mí me parece digno de una moto así, podríamos considerarlo como una toma de contacto, así que voy a intentar plasmar aquí todas esas sensaciones y comunicados que la moto trató de decirme en los escasos kms que tuve el placer de conducirla.

La Nine se impusla a través de un sistema de Cardan, se refrigera a través de aire-aceite, se mueve con un sistema de marchas de 6 velocidades y te hace disfrutar con su horquilla telescópica invertida.

Su estética, va en función de gustos como todos los vehículos, pero a mí personalmente me parece preciosa, exclusiva, y fácilmente personalizable y customizable, ya que la marca bávara así lo ha querido.

En un primer vistazo, salta a la vista su horquilla dorada, los acabados del depósito en aluminio cepillado hechos a mano, un esbelto colín o unas llantas multiradio a juego con su estética tan glamurosa entre otros.
¡Arrancamos! Desde el primer momento al arrancar, su sonido es espectacular, y te penetra los tímpanos sin ningún miedo. La Nine no quiere ser la niña buena, y su prioridad son los valientes.
Mi unidad llevaba montado el escape opcional akrapovic, y fue en ese preciso momento en el que me di cuenta, ya que su estética es igual que el sistema de serie pero con la firma de la marca, y su sonido me hizo sospechar y agachar la cabeza en búsqueda del escape.

En parado se siente el  balanceo  de su motor bóxer, sobre todo al abrir un poquito de gas, un comportamiento más notable en este modelo por sus dimensiones y diseño.

Nada más ponerte en marcha, debes atravesar las barreras con las que cuenta cualquier moto, tacto del embrague, frenos, etc.
Su manillar es ancho, sus estriberas retrasadas, y su postura de conducción es una mezcla verdaderamente interesante. Se llega muy bien al suelo debido a su reducido tamaño y altura de asiento, y es muy de agradecer en una moto que supera los 200 Kg.

Por ciudad, no tardé en darme cuenta que la moto es algo pesada, y eso compromete los giros cerrados a baja velocidad. Tal vez no encontré la agilidad que me han proporcionado otras motos, ¿pero a quién le importa eso llevando una Nine?
Su dinámica de conducción realmente transmite lo que han pretendido, una moto “vintage” o poco aliñada en electrónica, con un fuerte carácter y mucha robustez. Nos seguimos moviendo a velocidad de poblado pero su manejo sigue siendo algo pesado.
Al llegar a vías más rápidas,  se siente completamente estable y lista para atacar. Su motor te deja circular tranquilo, pero… cuando abres gas, sientes sus 120 Nm, y sales literalmente disparado en cualquier marcha. Efectivamente, su aceleración es realmente fuerte, propia de una moto de su cilindrada, y sus frenos potentes, pues no pude notar ningún extraño.
El sonido es una absoluta delicia, y hacer dos veces hincapié en un mismo artículo es algo obsesivo, pero no es para menos, pues sus reducciones y golpes de gas son más adictivos que la coca-cola.

El depósito, tiene 17 litros de capacidad y su consumo medio homologado a 90 Km/h es de 4,5L/100 Kms. Comentar, que su ordenador de a bordo me iba indicando el consumo instantáneo y ninguna de las veces que baje la vista para ojearlo bajó de 6,5 o 7 L mínimo. Está claro que no se puede tener todo, y que a la BMW le gusta beber más que a un Ruso, pero estoy seguro que ésto no será un impedimento para su peculiar clientela.
Creo que es una moto con un proceso de acostumbrarse a sus mandos más fuerte de lo habitual, no apta para gente que acabe de iniciarse, y sobre todo quien pueda pagar sus aproximadamente 15.500 euros más su exquisito mantenimiento.
conclusión: Exclusividad en cantidades industriales, carácter, sonido impresionante, un cohete con logo BMW…pero no apto para todos los públicos.

A favor: Exclusividad, sonido, sensaciones, calidad.

En contra: Horquilla no regulable, precio, neumáticos con cámara.

  • Autor: Pablo Román