[Prueba] BMW i8; El futuro se acerca.

Hace poco gracias a BMW Madrid (con sede en Avda. de Burgos 118) cayó en mis manos un espectacular BMW i8 en color Protonic Blue, y a riesgo de mal acostumbrar con tanto nivel voy a intentar contar mis sensaciones, en el pequeño paseo que conduje hasta el circuito del Jarama y volver a Madrid.

Las personas que leemos en abundancia sobre motor, tenemos claro que, al igual que en todos los aspectos de nuestra sociedad actual, el mundo del automóvil evoluciona mes a mes incansablemente sin mirar atrás, en busca de nuevos motores, nuevos componentes, nuevas formas de conexión y relación con el conductor, buscando eficiencia, aunque en ocasiones perjudicando ese lado más pasional, pero no siendo éste motivo para algunas marcas de renunciar a lo que nos gusta.
Es por ello, que nuestra marca protagonista de hoy, BMW, a finales de año creó una división o submarca a la anteriormente conocida. Hablamos de BMW i, que de momento ha presentado oficialmente dos modelos, el i3, buscando una movilidad eficiente y útil, y el i8, nuestro coche de hoy, que quiere ir un paso más allá.

A primera vista, el i8 es un coche verdaderamente impactante y espectacular, sería capaz de llamar la atención a una persona recién levantada de la cama a las 06:00 am, ¡y con el antifaz aún puesto!

El bmw i8 mide 4689mm de largo, 1942mm de ancho, 1293mm de alto, equipado con un motor de combustión tricilíndrico de 231 Cv, y un motor eléctrico de 131 Cv, lo que en total le dotan de 361 Cv con 570 Nm, y una aceleración 0-100 de 4,4s con un peso de 1.485 kg.

Lo mires por donde lo mires está claro que estás ante un coche espectacular, empezando por una toma de aire de tamaño generoso en el capó delantero, a juego con un rabioso paragolpes delantero, sin prescindir de la mítica calandra BMW pero con un soplo de aire fresco.
Sus faros, integran las ya conocidas daylights de los coches actuales, con tecnología LED y una imagen verdaderamente imponente. Están disponibles los faros láser para el modelo, faros que ésta unidad no equipaba y que el potencial cliente del coche deberá desembolsar la escalofriante cifra de 11.570 euros.
Seguimos por el perfil, sus puertas de ala de gaviota son la guinda de este rico pastel, dotando al modelo de un aspecto más futurístico (si cabe) y especialmente ligeras por la presencia de fibra de carbono (que queda a la vista según los deseos de sus ingenieros), y llegando a la parte trasera nos encontramos con unos faros traseros LED, insertados en unas futuristas líneas que forman parte del estudiado sistema aerodinámico del vehículo.

Mientras conduces, al mirar por los espejos retrovisores para controlar el tráfico tan travieso que tenemos en Madrid, te encuentras con una divertida vista de sus peculiares formas en las aletas posteriores.

Las llantas que montaba esta unidad, opcionales y muy bonitas con 20 pulgadas, casando completamente con el coche, aunque para gustos llantas, ¿no?. Destacaría también su doble tapa de recarga eléctrica y repostaje de gasolina para su depósito de 42 litros, aún resulta extraño ver doble tapa en la carrocería de un coche, pero dudo que a nadie le sorprenda viendo las características del vehículo.

Su pintura, Protonic blue, a juego bitono con un negro brillo no son capaces de dejarte indiferente. El i8 está disponible en Iconic silver (gris), protonic blue (azul eléctrico), sophistograu efecto brillante (negro brillo), y kristalweiss efecto perla (blanco perla).

Dejando a un lado su exterior, nos subimos al coche para lo que es necesario atravesar una maniobra algo complicada y depender de buena forma física, el pilar de la puerta, en conjunto con su grado de apertura y la profundidad del habitáculo hace algo complicado entrar o salir del coche, quizá no sea algo que te importe mucho, pero desgraciadamente una persona de la tercera edad no puede decir lo mismo. Si queriendo recalcar, que no me parece un inconveniente o desventaja del coche tan grave como para hacer mucho hincapié en el asunto.

Una vez sentados, el diseño lo encuentro muy al estilo BMW, como es normal, no iba a parecer un Alfa Romeo, ¿verdad?. Destacan angulosas formas en su salpicadero, con una pantalla central que sobresale a modo de navegador y ordenador de a bordo bastante generosa en tamaño, otra pantalla a modo de tacómetro convencional, con dos esferas virtuales que cambian en función de tu modo de conducción seleccionado, pudiendo convertirse desde un medidor de economía hasta un cuentarevoluciones y el resto de elementos típicos de BMW. El interior del i8 hace alarde de un completo arsenal tecnológico. Todos los materiales son de elevada calidad.

Los asientos, muy bonitos y deportivos, recogen aceptablemente el cuerpo, con un cinturón azul eléctrico precioso. Todo el coche esta bañado en detalles, tiras led azules por todo el interior, angulosas formas y costuras en su volante…no acabaría de citar todos los detalles que pude llegar a apreciar. Su configuración es 2+2, por lo que los asientos de alante y la parte delantera es amplia, no sucede lo mismo con la posterior, que cuenta con los clásicos asientos de este tipo de configuración inservibles para transportar personas, recordando a otros modelos como al 911 Carrera o el Audi TT.

El paquete interior es el HALO, con una configuración de tonos crema, negro y azul eléctrico verdaderamente bonita y elegante, pero puede contar con tres más (Neso, Amido y Carpo Efenbeinweiss)

En la ancha parte central entre los asientos, a parte de la palanca de cambio, diversos botones y control de navegación dispone de dos compartimentos para guardar tus bultos de mano, algo muy de agradecer, incluyendo posavasos para tus bebidas.

Su maletero es muy muy escaso, teniendo dificultades para meter algo más que una maleta de aeropuerto o una bolsa de gimnasio, aun así siempre se puede recurrir a los asientos traseros, y administrar bien el equipaje si se desea hacer un viaje de larga distancia, aunque, en última opción, puedes contar con DHL o SEUR. No obstante cada coche tiene un público, y es de suponer que a los propietarios de este espectacular i8 les importa poco los litros del maletero, de hecho, seguro que más de uno pasará por alto la cifra en litros antes de reservar su unidad.
Nos ponemos en movimiento, la llave puedes guardarla en cualquier compartimento o en tu bolsillo, pues no es necesario insertarla en ningún sitio, pisamos el freno y presionamos el botón start. Inmediatamente hace un tono de bienvenida y se encienden las pantallas, no busques más, el i8 ya está listo para rodar. Al quitar el freno de mano, pulsando el botón correspondiente, seleccioné el modo “e drive”, es decir 100% eléctrico, y es soltar el pedal de freno y comienza a andar. Es sumamente silencioso y agradable, con la directa seleccionada, es verdaderamente fácil mover el coche, y sus motores eléctricos te ofrecen un empuje muy considerable para moverte por ciudad o vías lentas, puesto que sólo es posible circular con este modo hasta 120 km/h, puesto que si le demandas mucha potencia actuara el motor de combustión por motivos de seguridad y prestaciones.

¿Su autonomía? Unos 37 Kms según BMW, aún siendo menos siempre te serán útiles en ciudad. Con el motor de combustión encendido, dispone de tres modos más, eco pro en búsqueda de economía total, podríamos pensar que es el modo adecuado si no puedes o quieres llevar el edrive y tu intención es rodar económicamente, Confort, el equilibrio entre prestaciones y eficiencia, y sport.
El consumo medio homologado es de 2,1 L cada 100 Km, como normalmente suele ampliar bastante la cifra, no sería nada despreciable en un modelo así un consumo real de unos 7L en conducción mixta.
El cambio, es automático (muy bien conseguido, puesto cambia como deseas y en el momento adecuado sin tener que hacerlo) o manual en dos opciones, accionando la propia palanca de cambios hacia adelante o hacia atrás, o por medio de levas al volante, cobrando ésta última opción más sentido al seleccionar el modo sport. El coche se comporta de manera suave y delicada, hasta que aceleras a fondo. El empuje y aceleración del coche es estrepitoso, puedes sentir una fuerza que no tiene nada que envidiar a coches de su mismo precio o superior, y nunca vista en un motor de 1.5 litros de cilindrada. Ojo, como se notan sus 570 Nm.
Te sientes en un videojuego, las reducciones se hacen divertidas gracias a un golpe de gas (con su oportuno y discreto petardeo) que hace el coche.
El sonido, está amplificado por medio de altavoces, y diría yo que es un 80% artificial, pero consta de un tono bonito y deportivo, que te hace olvidar la parte fea del truco.

El confort en orden de marcha es sorprendente, parece que vayas circulando con una berlina de la marca, las irregularidades se sienten muy poco y es verdaderamente confortable, una sensación algo desconocida en el mundo de los superdeportivos. La dirección, al ser eléctrica, es suave y amable con el conductor, pero quizá en conjunto no me ha dejado el tacto, precisión o rigidez de un coche deportivo puro, por lo que podría describir como un robo de sensaciones al piloto priorizando el confort y parte práctica del coche en todo tipo de vías.
Es estable, muy estable debido a su anchura y chasis, aunque quizá algo subvirador (por definirlo así). Es posible que fuera una reacción puntual, al no poder conducir una cantidad indecente de Kms por muchos tipos de vías no podría hablar de ello con pleno conocimiento. ¿Por qué digo esto? atravesando ciertas irregularidades en autovía, la sensación de aplomo y agarre desmedido disminuye notablemente.
Equipa unos frenos bastante potentes, que a ritmo de circulación ninguna pega he podido sacar, y aunque estés pensando su funcionamiento en circuito, éste a pesar de parecerlo no es el hábitat natural del i8.

Su conjunto de cámaras crean una función del park assist en vista 360º a vista de pájaro que te indica en todo momento cualquier obstáculo y el medio tal y como es en realidad. Me resultó verdaderamente útil para aparcar, puesto que cuando estás aparcando un coche así, todas las ayudas son pocas para conseguir no golpear su carrocería.

En resumen, un coche innovador, espectacular, y un pequeño adelanto de lo que poco a poco iremos viendo nacer en el mundo del automóvil. Desarrollado, en mi opinión, para los amantes de los coches, la tecnología, y a gusto de los discretos.

A favor: Diseño e imagen, eficiencia, potencia.

En contra: Precio elevado, Tiempo de recarga y autonomía mejorable, Dirección eléctrica y suspensión.
  • Autor: Pablo Román